martes, 18 de octubre de 2011

Fall




Como al despertar de una pesadilla, cuando momentos después olvidas ese horrible sueño, pero el malestar sigue dentro de ti.

No estoy mal, tampoco bien. Estoy como...¿flotando?
No, no floto...no es eso exactamente...



¡Lo tengo! Como en una caída, así me siento. 
Una caída libre constante, desde ninguna parte hacia ningún lado. De cabeza, sin nada a mi alrededor. Sólo gris, solo negro, solo blanco...sólo un sonido que se repite, como una gota cayendo en el agua, plic, plic... Todo parece de mentira, una pesadilla, o quizá un apacible sueño. Quién sabe.


No puedo moverme, sólo respirar, lentamente. Sólo pestañear, mirar a los lados, tal vez hablar. Tengo la sensación de que si moviera levemente mi mano me llevaría con ello todo ese gris a mi alrededor. Aquí no hay dolor, no hay tristeza. Tampoco hay alivio ni alegría. No me invade la impaciencia, no tengo hambre, ni sed. No tengo miedo, pero quiero irme de aquí...creo.


¿Por qué estoy cayendo?...


Como en un mal presentimiento, sólo espero el golpe. En algún momento dejaré de caer, cuando mi cuerpo toque el suelo. No me asusta el dolor. No es en eso en lo que pienso ahora...
Solo espero el golpe, sigo esperando...de otro depende si en el suelo me espera una colchoneta o el duro y frío asfalto.




Necesito ayuda...

lunes, 17 de octubre de 2011

Y por eso no me gusta el chocolate blanco

Llamadme racista, queridos y escasos lectores.
No me gusta el chocolate blanco. Lo odio, lo aborrezco. El negro me encanta, tiene la mezcla perfecta entre dulce y amargo. Con leche...en fin, no me disgusta, pero me termina cansando, me empalaga.
¿Con almendras? Puede. ¿Con naranja? ¡Por supuesto! ¿Con queso?...NI TE CUENTO (lo adoro).

El mejor esperpento culinario jamás creado:chocolate con queso. Muy recomendado untar Mikados en esas tarrinas de queso de President...


Pero blanco, POR ENCIMA DE MI CADÁVER. Eso ni es chocolate ni es ná. Y para aquellos a los que os guste, siento aguaros la fiesta: el chocolate blanco no es chocolate, de verdad.

Me explico:
Supongo que sabréis que las semillas de cacao llegaron a Europa después del descubrimiento de América. La infusión que se hacía con dichas semillas era llamada por los indígenas como 'nauatl xocoatl' (agua amarga), y por eso en Europa fue conocido con el nombre de chocolate -es de estas palabras que te hacen salivar...-. 

No fue hasta el siglo XVIII cuando comenzó a elaborarse el chocolate en tabletas. Para ello se mezclaba azúcar y manteca con polvo de cacao, que no era otra cosa que las semillas de cacao sin cáscara, molidas y tostadas. Y después cada uno fue añadiendo los ingredientes que quiso: frutos secos, leche, más o menos azúcar, naranja...

Los de Lindt ya andan anunciando su chocolate con chili...
ÑAM ÑAM


Hasta aquí todo normal. Prácticamente cualquier fábrica de chocolate podía tener un innovador Willy Wonka que inventase un nuevo chocolate. Pero todos seguían teniendo en común el uso del polvo de cacao.

Y entonces llegaron los de Nestlé en 1930 e inventaron la amalgama de mantecas y azúcares que hoy conocemos como (tacháááán): CHOCOLATE BLANCO.
Este producto, comercializado como Galak, contenía en su receta una novedad respecto a los otros vulgares chocolates marrones. Para que el sabor final del producto fuera más dulce, se sustituyó el polvo de cacao por leche, y la manteca normal por manteca de cacao, que es uno de los residuos de la fabricación del polvo de cacao.



Así que el chocolate blanco solo tiene de chocolate el nombre y la grasa. Por lo demás, no tiene nada en común con la receta de las otras tabletas. Y, como diría una abuela/madre/nutricionista, el chocolate blanco tiene todas las cosas malas del chocolate negro, y ninguna de las buenas.
Que conste que no intento que dejéis de comer chocolate blanco, pero hacedlo lejos de mí. xD

domingo, 16 de octubre de 2011

Ai shiteru

Recuerdo nuestros primeros besos. Todo era tan mágico, tan bonito...te quería tanto que para mí el simple hecho de que rozaras mis labios era un mundo. Recuerdo que el 9 de diciembre ni te podía mirar a los ojos, sentía que el corazón me iba a estallar.

Las primeras caricias, torpes, tímidas...para nosotras eso ya era parar el universo con la punta de los dedos. Todo estaba sin abrir, a estrenar. Cada paso que dábamos juntas era descubrir algo nuevo. Y quizás, cuando llevamos mucho tiempo juntas, para mí perdió la emoción (qué estúpida fui). Ya nos conocíamos el camino, y esos besos tímidos ya no tenían encanto. Esas caricias suaves mientras nos mirábamos a los ojos no eran nada del otro mundo...

Acuérdate de esos días de Abril de 2010. Mi corazón estaba a punto de estallar de nuevo. Cada vez que nos tumbábamos en la hierba de moreras, disfrutando de los primeros rayos de sol de la primavera...ojalá se hubiera parado el mundo entonces.



Y ahora, desde que todo esto pasó, ha vuelto esa sensación de novedad. Guardo cada uno de tus besos por si acaso fuera el último. Cada vez que te miro a los ojos pienso: "joder, que tonta he sido, ¿cómo he podido acostumbrarme a esto?". Cada abrazo que te doy te lo doy diciéndote todo lo que siento por ti. Me quedo como una estúpida mirando lo perfecta que eres. Y ahora sí, ahora estoy más segura que nunca: Te amo.

Así que...te propongo un trato. Volvamos, volvamos ya mismo. A cambio te prometo que cada beso será mejor que el anterior. Prometo no volver una rutina nuestra relación. Prometo hacerte olvidar todo lo demás. Prometo hacerte recordar todo lo nuestro. Prometo hacerte feliz. Pero por favor...sé feliz a mi lado :)






sábado, 15 de octubre de 2011

Haruki Murakami

Que sí, que sí, que me gustan mucho las cosas de Japón (véase la máquina de menstruación masculina). Pero esto va más allá. No es un simple "cuelgue".
Haruki Murakami es un escritor Japonés de gran prestigio no solo en su tierra, sino también en occidente. De hecho, era uno de los favoritos para los premios Nobel de Literatura de este año.
Pero esta entrada no pretende ser una biografía del buen hombre. Pretende ser una recomendación. Para ver su vida, obra y milagros, mejor Wikipedia.

Mírale, que majo él.


Y es que Haruki tiene una forma de escribir que adoro: frases cortas, sin vocabulario difícil, todo se entiende. No se entretiene en las descripciones pero en un par de líneas te pinta un escenario inconfundible y preciso. Utiliza a veces metáforas y sarcasmos, y al mismo tiempo con frases aparentemente simples, te hace pensar. En resumen, que es fácil de leer, sin por ello ser "vulgar". Me encanta de verdad.



Y además, los temas de los que escribe suelen hacerse llevaderos. Hasta ahora yo sólo he leído dos de sus novelas: Tokio Blues (Norwegian Wood) y After Dark. Pero ambas me han encantado. Y os las recomiendo porque, os guste o no leer, son libros finos, sencillos, que enganchan desde el principio y con temas muy humanos. Hay amor, hay reflexiones, hay crecimiento y evolución de los personajes...todo desde un punto muy realista, muy cercano. Es fácil involucrarse en la historia desde el principio.


De Tokio Blues se hizo además una versión cinematográfica. Sinceramente, yo aún no la he visto, pero las críticas no la ponían muy allá. Yo me terminé el libro hace una semana, y es de estas veces que cuando terminas un libro, hasta lloras. "¿Y qué leo yo ahora?", la verdad es que no lo sé. Me ha marcado mucho esta novela. De verdad, la recomiendo. Y si la leéis, espero que os guste.


El argumento es simple. Toru Watanabe es un universitario japonés que se instala en una residencia de Tokio, después de que su mejor amigo, Kiseki, se suicide. La novia de éste y Toru desarrollan una relación muy especial, literalmente. La historia va evolucionando a partir de aquí, siempre relatado en primera persona por el mismo Toru. Sus pensamientos, sus emociones, su rutina...y un final sorprendente. Aquí no hay buenos y malos, aquí hay gente de verdad, con su lado angelical y su lado demoníaco. Aquí es la vida real, no siempre hay un final feliz, y no todo son desgracias.
Tan real como la vida misma.


miércoles, 12 de octubre de 2011

Cuando el karma te da por culo, te da pero bien.

Lo siento, hoy no estoy para frases políticamente correctas. Los tacos del castellano son una gozada comparados con los de otros idiomas, y cuando están bien dichos, son lo mejor.
Debo de haber sido muy mala en otra vida. Tal vez fui torero y ahora todos los toros se vengan de mi de alguna forma...Bah, fuera de bromas, desde que soy pequeña, parece que cuando llevo mucho tiempo contenta, el cosmos se percata del desequilibrio y me manda un golpe tras otro, sin tregua.

Intentaré tomármelo con humor.


¿Que eres feliz? Pues toma, que te caiga la pubertad encima como una piedra, que se muera tu abuela y tu madre se vuelva Mr Hyde. Luego ya te vendrán cosas buenas, en un par de años.

Y efectivamente, conocí a Karu. Después de ver el mundo de colorines, me di la ostia de nuevo al pensar que nunca podría estar con ella...y otra vez, ostia tras otra, como si todo lo que tocase se fuera a la mierda.

Luego, milagrosamente la conseguí. Con Karu llegó a mi vida la felicidad y, con sus más y sus menos, he sido feliz durante 17 meses de mi vida. ¿Y ahora?
Ostia tras otra, ostia tras otra. Cuando parece que me resisto, que salgo adelante, que hago acopio de todas mis fuerzas...Otro golpe por la espalda que me deja por los suelos.
Y aún así, aquí sigo, esperando. Estoy resistiendo más de lo que pensaba, quizá es que ya me sé que algo bueno vendrá. Quizá simplemente me niego a que una fuerza invisible controle mi vida. Pero no voy a llorar. No más. No quiero, no me lo pide el cuerpo.
Ahora solo quiero un abrazo, y dormir y despertarme cuando todo haya terminado. Quizá en la siguiente reencarnación me hagan mártir.




domingo, 9 de octubre de 2011

Más versiones de los muppets.

Tras la entrada de Bohemian Rhapsody tenía que hacerlo. Los Muppets (sí, los Teleñecos de toda la vida), tienen versiones estupendísimas de grandes canciones.
Para muestra un botón:

O dos botones:

Yo es que era más de Barrio Sésamo o de los Lunnis, pero por lo general las marionetas nunca me han inspirado nada bueno. En cualquier caso, los actores/dobladores/titiriteros que hay debajo de estas marionetas merecen un aplauso.









Por amor al arte.

Existen varias técnicas pictóricas. Pintura al óleo, acuarela, témperas, bocetos a lápiz...También hay trazos finos, trazos limpios, trazos gruesos...
Hoy os voy a presentar a una artista cuyo color es el carmín, y sus pinceles, sus labios.



Natalie Irish, la artista en cuestión, fue una niña prodigio. Sobresalían su inteligencia y su "don" para la pintura desde muy pequeña. Pero le molaban los retos. Pudiendo pintar con aburridos pinceles...¿por qué no hacerlo con la boca? Si es cierto lo que las abuelas dicen de que las cosas salen bien si las haces con amor...


Así pues, Natalie ha sido mundialmente famosa por su técnica y por la dificultad que pintar dando besos supone. Tened en cuenta que con cada "acercamiento" al lienzo para darle un beso, se pierde la perspectiva y cambia la percepción del cuadro. Además, hay que controlar la presión que haces con los labios según la intensidad de color que se desee.
Pues, sin más dilación, os dejo con más obras suyas y un vídeo demostrativo de su técnica.