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viernes, 24 de febrero de 2012

Yo, el miserable, el proscrito.

Hoy, en clase de literatura universal hemos leído este pequeño fragmento del final de Frankenstein, novela de la escritora romántica Mary Shelley.



No es una entrada muy larga, y no tiene ningún mérito que lo copie, pero estos párrafos para mí dicen muchas cosas. Espero que os gusten, que os lleguen de una forma u otra al corazón o a cualquier otro órgano interno que os guste, y que os dé algo en lo que reflexionar (si queréis) este fin de semana. A mí me ha encantado:

"Yo, el miserable, el proscrito, soy tan solo un monstruo hecho para ser golpeado e injuriado. Hasta en este momento, cuando siento el arrepentimiento de mis crímenes, no puedo evitar que la sangre hierva en mis venas ante el recuerdo de tanta injusticia. Pero me equivoco al rebelarme. Es cierto ¡Ay de mi!, que soy un asesino. He sacrificado a seres afables e indefensos, he estrangulado a inocentes chiquillos, sorprendiéndoles en sus sueños, y he oprimido con mis manos la garganta de un muchacho que jamás me había causado ningún mal. He arrastrado a mi creador a la miseria y la desesperación, cuando era un hombre excepcional, símbolo viviente de todo cuanto los humanos poseen de admirable. Le he acosado hasta verle convertido en esto. Aquí yace ahora, pálido y helado por la muerte. [...]
Contemplo las manos que lo han llevado a cabo, pienso en el corazón que concibió tales monstruosidades y aguardo anhelante el momento en que estas manos malditas permanezcan quietas para toda la eternidad y mis actos no vuelvan a torturarme."


Sed felices.
:)

sábado, 15 de octubre de 2011

Haruki Murakami

Que sí, que sí, que me gustan mucho las cosas de Japón (véase la máquina de menstruación masculina). Pero esto va más allá. No es un simple "cuelgue".
Haruki Murakami es un escritor Japonés de gran prestigio no solo en su tierra, sino también en occidente. De hecho, era uno de los favoritos para los premios Nobel de Literatura de este año.
Pero esta entrada no pretende ser una biografía del buen hombre. Pretende ser una recomendación. Para ver su vida, obra y milagros, mejor Wikipedia.

Mírale, que majo él.


Y es que Haruki tiene una forma de escribir que adoro: frases cortas, sin vocabulario difícil, todo se entiende. No se entretiene en las descripciones pero en un par de líneas te pinta un escenario inconfundible y preciso. Utiliza a veces metáforas y sarcasmos, y al mismo tiempo con frases aparentemente simples, te hace pensar. En resumen, que es fácil de leer, sin por ello ser "vulgar". Me encanta de verdad.



Y además, los temas de los que escribe suelen hacerse llevaderos. Hasta ahora yo sólo he leído dos de sus novelas: Tokio Blues (Norwegian Wood) y After Dark. Pero ambas me han encantado. Y os las recomiendo porque, os guste o no leer, son libros finos, sencillos, que enganchan desde el principio y con temas muy humanos. Hay amor, hay reflexiones, hay crecimiento y evolución de los personajes...todo desde un punto muy realista, muy cercano. Es fácil involucrarse en la historia desde el principio.


De Tokio Blues se hizo además una versión cinematográfica. Sinceramente, yo aún no la he visto, pero las críticas no la ponían muy allá. Yo me terminé el libro hace una semana, y es de estas veces que cuando terminas un libro, hasta lloras. "¿Y qué leo yo ahora?", la verdad es que no lo sé. Me ha marcado mucho esta novela. De verdad, la recomiendo. Y si la leéis, espero que os guste.


El argumento es simple. Toru Watanabe es un universitario japonés que se instala en una residencia de Tokio, después de que su mejor amigo, Kiseki, se suicide. La novia de éste y Toru desarrollan una relación muy especial, literalmente. La historia va evolucionando a partir de aquí, siempre relatado en primera persona por el mismo Toru. Sus pensamientos, sus emociones, su rutina...y un final sorprendente. Aquí no hay buenos y malos, aquí hay gente de verdad, con su lado angelical y su lado demoníaco. Aquí es la vida real, no siempre hay un final feliz, y no todo son desgracias.
Tan real como la vida misma.