lunes, 6 de febrero de 2012

Elemental, querido Watson.

Supongo que imaginaréis que voy a hablar de Sherlock Holmes. Pues sí. De dos Sherlocks Holmes.
¿Dos? Sí, la película y la serie.
Y es que hace mucho que no hacía crítica ni recomendación de ninguna película o serie, y eso sí que no ¿eh?

Quizás hacer ahora la crítica de la película sea un poco inoportuno, supongo que ya la habrán quitado del cine, pero yo a lo mío.



SHERLOCK HOLMES, JUEGO DE SOMBRAS.
Para saber la ficha de la peli, entrad aquí.

Pues bien, la historia: la de siempre. Sherlock contra Moriarty. Actores estupendos, planteamiento genial pero...más de lo mismo. Explico el por qué:

La primera parte me gustó mucho. Me pareció una película original tanto en la forma de enfocar la historia como en la selección de los actores y la fotografía. El argumento se desarrollaba en general bien, sin dejar de lado el humor. Y las deducciones lógicas de la mente privilegiada de Sherlock se entendían. Y bueno sí, uno salía del cine pidiendo una segunda parte. Pero una segunda parte que ofreciera más, no lo mismo.


Para mi gusto Juego de Sombras cumple con el dicho de "segundas partes nunca fueron buenas". Sigo adorando a los actores, y en cierta forma creo que son los únicos que sacan a flote la película. Al reparto se ha añadido en esta segunda parte la actriz sueca Noomi Rapace, que hace de Lisbeth Salander en la adaptación de la trilogía Millenium de Suecia (es buena actriz, para mi gusto. Aunque tampoco es que su papel en la película le deje lucirse especialmente)

No obstante, y aunque idolatre y admire al actor Robert Downey Jr., Sherlock se ha convertido en una extraña mezcla entre el doctor House y Jack Sparrow. Posiblemente no sea por su culpa, sino porque esté mal dirigido, o directamente se le haya ido la olla.


Y en fin. Al grano. En esta película no hay ni rastro de la inteligencia de Sherlock; no se ve ni un atisbo de sus deducciones, de sus pensamientos. Simplemente las cosas pasan, como por arte de magia en milésimas de segundo. Y, por supuesto, rodeadas de explosiones y puñetazos.
Puede que las peleas tuvieran algún valor en la primera parte, pero en la segunda se hace un abuso (sí, ABUSO) de la cámara hiperlenta antes de cada movimiento, y después hiperrápida para que el espectador no vea que en realidad los actores no se golpean.
Por supuesto el director, viendo que en estas películas había una mina de oro, ha dejado un final abierto e increíble para una posible tercera parte. Por el bien de Sherlock y de los actores, espero que no lo haga.

Peeero, bueno. Si alguien quiere gastarse 6'50 euros en ir al cine o verlo directamente por internet, no es tampoco una gran pérdida de tiempo. Como entretenimiento, cumple su función. Como secuela de la primera película, deja mucho que desear.

Y AHORA, SEGUNDA PARTE.

Aunque Antena 3 no es una cadena que me guste especialmente, estas semanas han tenido el detalle de emitir todos los jueves a las 22:30 (o eso dicen) la serie inglesa de la BBC, Sherlock.


Se trata de una adaptación de la historia original, pasada a la actualidad. Es decir, un Sherlock del siglo XXI, con su iPhone, sus blogs y un largo etcétera. Por lo demás, es todo bastante parecido. Y como está hecho por ingleses, es de calidad; buenos (qué digo buenos, buenísimos) actores, buena adaptación, buen guión, buen ritmo en cada capítulo, y algún que otro "elemental, Watson".

Por el momento creo que ya han puesto 3 o 4 capítulos, pero la serie no tiene un argumento especialmente lineal, si os perdéis un capítulo podéis engancharos después.
Una de las cosas que más me gusta de la serie es Benedict Cumberbatch, el actor que interpreta a Sherlock. Como buen inglés, parece que la interpretación corre por sus venas. La verdad es que clava el personaje en todos los aspectos. Es como siempre lo había imaginado. Y mola. MUCHO.



Y poco más tengo que decir, la verdad. Ojalá que la veáis y la disfrutéis.


domingo, 29 de enero de 2012

Tan jodidamente perfecta.

Ah, mierda. Qué dolor de cabeza...¿qué hice anoche? La cama está revuelta, mi ropa por el suelo...cualquiera diría que he sufrido una posesión demoníaca. Mis pintas no ayudan mucho a pensar en otra teoría. Menuda mierda.
Me voy a la cocina a leer el periódico de ayer mientras me tomo un café bien cargado. No sé si será lo mejor para la resaca pero me lo pide el cuerpo. Paso las páginas sin ver nada más que letras. Ni siquiera estoy dándome cuenta de lo que pone...
Se oye la cadena en el baño y después el grifo. -¿PERO QUÉ COJ...?- Doy un respingo. ¿Qué pasó anoche? Espera...no...no...espera...
Comienzo a recordar cuando sales del baño.
Dios.


Anoche llovió. Yo me quedé en casa bebiendo a solas, intentando eso que dicen de "ahogar las penas". Llamaste a mi puerta y te vi ahí, calada hasta los huesos, con el pelo chorreando y los tacones en la mano derecha. El maquillaje corrido y el bolso bajo tu brazo izquierdo. Y tu cara...tu cara no se me olvidará nunca. Tus ojos de niña triste pidiendo que te dejara pasar a mi casa, y tu boca esbozando una levísima sonrisa de lado, de esas que me gustan tanto y solo tú sabes poner.

Acaba de aterrizar un ángel en mi cocina. Te frotas los ojos y caminas despacio, pero decidida, como si supieras que tienes el mundo a tus pies. Me dices buenos días con voz de bostezo. Oírte hablar me hace recordar más...

Te duchaste y te secaste el pelo en el baño mientras yo creía estar alucinando. Saliste de la ducha y cogiste mi camisa mientras yo estaba en el sofá sin saber qué hacer con mi vida.
Después...me besaste, no recuerdo dónde, cómo ni por qué. Pero me besaste. Aún queman mis labios cuando poco a poco lo recuerdo. Después hicimos varias veces el amor en mi cama. -¿Cómo puedo ser tan gilipollas de no recordar eso?- Puedo sentir todavía el tacto de tu piel en mis dedos, y el olor de tu pelo, y el sonido de tus susurros, y tu mirada clavada en mí como un dardo envenenado.



Seguramente no estés de acuerdo, pero así, tal como estás ahora, estás mucho más guapa que cuando te arreglas; despeinada, totalmente despeinada, con apenas los restos de un lápiz de ojos oscuro en el borde de tus pestañas inferiores, con tus lunares sin tapar por el maquillaje. Vestida solo con la camisa blanca que me cogiste anoche. Te queda grande, está arrugada. Estás perfecta.

Nos dormimos entre más besos y más abrazos, entre confesiones nocturnas y alguna que otra risa. 

Quiero que seas mía esta noche, y la siguiente, y todas las noches que me quedan.
Quiero que llueva de nuevo esta noche.
Te quiero.

martes, 17 de enero de 2012

Qué hace un vídeo como tú en un sitio como este.

Querido lector, voy a decirte tres cosas:

1. Deberías estar estudiando.
2. Ya que no lo estás haciendo, me alivia que hayas ido a parar aquí.
3. Que lo disfrutes.

Pues bien, hecha la introducción, comencemos.

Prrrrr :3
Qué bonito es el amor, ¿verdad?
Y lo románticas que son las pedidas de matrimonio...aiiiiis...
Pero como ya sabréis, juntar cualquier cosa aparentemente cotidiana e inofensiva con el mundo asiático (ya sea China, Corea o Japón), es altamente peligroso -el resultado son esperpentos tales como el Otamatone o la máquina de menstruación masculina. Y no hace falta ni nombrar las atrocidades que pueden producirse al mezclar tooodo esto, con la gran (prrrrrrrrrn, redoble): INTERNET!!

OH MY GOD!

Llegados a este punto, como buena ciudadana me veo obligada a advertir de los serios problemas que puede ocasionar este vídeo a la gente fácilmente impresionable.
-Este vídeo contiene altas dosis de cuquismo parejil: no apto para personas que acaben de pasar por una ruptura amorosa, podrían ahogarse en sus propias lágrimas.
-También contiene altas dosis de frikismo meme. Si no controlas algo de memes y te sientes realmente estúpido al ver el vídeo, no te preocupes. 
No le busques el sentido a nada; nada lo tiene...PERO ¿¿¿¿A QUE SON MONOOOOOOS???? :3




Bien, tras este lapsus mental, sigamos con un corto bastante bueno a mi parecer. Creo que lo llegaron a nominar a los Oscars, pero finalmente no fue elegido por el humor negro y esas cosas (ya sabéis como son en América).
No hay mucho más que decir, simplemente disfrutad.


¡Volvamos al continente asiático!
Una de las mejores cosas que hemos heredado de asia es el teatro de sombras...
Jejeee...¿que os pensábais que iba poner un vídeo de un teatro de sombras y ya esta? Qué poco me conocéis...en fin, las imágenes hablas por sí solas.


Qué porte tienen los samuráis...
Aunque...de samuráis vamos a pasar a ninjas. (CHAN CHAN CHAAAAAAAN)

No, no, no, no...
Esto va mas allá.
Me he guardado lo mejor para el final.
Mi última carta.
Mi mejor baza.
Aquí tenéis...la mejor escena de ninjas de la historia del cine.


Por supuesto, mi eterno agradecimiento a Loulogio por iluminarnos con su sabiduría. 

Y ahora...

ESTUDIA!!!

miércoles, 11 de enero de 2012

Todo es gris.

Él camina como un autómata por las calles en ruinas. A su alrededor sólo escombros, ceniza y polvo. Parece una marioneta rota, cada paso que da se ve desde fuera como un esfuerzo sobrehumano.
La mirada perdida, como si no pudiera ver, como si no quisiera.
En los altavoces de la calle suena ahora una vieja canción de Jazz. Hace un contraste muy raro con la situación.  El reproductor de música que están utilizando en megafonía funciona mal; la canción se oye un poco ralentizada.

Es curioso. Hace unos minutos en esos mismos altavoces sonaban las sirenas. Después llegaron los gritos y las  explosiones. Los llantos, los golpes, los disparos...y después nada.
Nada...solo un murmullo casi casi inaudible. Parecía entonces que se podían oír las motas de polvo flotando en el aire. Luego empezó a sonar la canción.

Dresde, 1945


Él seguía caminando, sin rumbo. Buscar su casa entre los restos de la ciudad sería una misión imposible. Y además no quería hacerlo. Todas sus pertenencias, sus recuerdos, su familia...estaban ahora bajo un montón de ladrillos, cemento y polvo. Su vida entera era ahora una montaña de escombros. Su...¿vida?

Las radios llevaban unos días augurando esto, pero él no quería creerlo. Eso siempre pasaba en otras ciudades, incluso en otros países. ¿Quién iba a odiarles tanto como para hacer algo así? Desafortunadamente la guerra nunca entiende de justicia, pero eso él lo veía muy lejano, como si no le pudiera pasar nunca.

Varsovia, 1939

No tenía ganas de pensar, aunque de todas formas tampoco tenía en qué. En esos momentos hubiera preferido estar sepultado entre el hormigón. Si hubiera querido mirar a su alrededor, hubiera reconocido lo que quedaba de la casa de su mejor amigo, o aquella tienda de ultramarinos que llevaba tantos años abierta, o esa esquina en la que solía quedarse a mirar jugar en el parque a la chica que le gustaba cuando tenían ambos 10 años.

Años...una palabra sin sentido ahora para él. Aquí el tiempo no existe.
Aquí no hay vida, la música entra por un oído y sale por el otro sin pasar por el corazón.
Aquí los sueños están prohibidos. Los recuerdos, sepultados.
Aquí solo hay muerte, dolor y gris.
Todo es gris.

Guernica, 1937

domingo, 1 de enero de 2012

Feliz 2012

Yaaa...ya lo sé. Esta entrada hubiera sido mejor hacerla ayer. Comprenderéis que ayer fue un día lo suficientemente agitado como para andar metiéndome en el blog.
En fin, mejor tarde que nunca ¿no?

Primero de todo. Feliz año nuevo a todos :)
Espero que todos vuestros sueños y deseos se cumplan este año. Que si habéis hecho propósito de dejar de fumar, ponerse a dieta, hacer ejercicio...podáis con ello fácilmente.
Ojalá sea un buen año para todos, sed muy felices.

Segundo. Gracias .
Gracias a todos los que alguna vez os habéis pasado por aquí.
Gracias a los que siguen mi blog y entran con frecuencia.
Gracias a todos los que habéis comentado.
Gracias a los que alguna vez me habéis dicho que os ha gustado alguna entrada mía y me habéis animado para que siguiera escribiendo.
Gracias por darme de comer a los peces cuando estaba de vacaciones.

Y por último, para echarnos unas risas...
Qué daño hicieron los ochenta, madre mía.
Que daño hicieron...

viernes, 30 de diciembre de 2011

Dolor.

Un puñetazo, caigo al suelo. 
Otro, aún más fuerte. Me pitan los oídos, no oigo nada.
¿Qué está pasando?
Siento que las piernas me fallan, todo se vuelve negro. Se acabó.

Por un momento el dolor físico que siento en puntos localizados se neutraliza...¿quizás este es el fín? ¿Esto es la muerte? No está mal después de todo...
Nunca había imaginado que moriría así, tirada en medio de un sitio oscuro y frío, completamente sola y a manos de...ni sé ni me importa quién me está dando una paliza. A lo mejor debo darle las gracias.

Como si el destino se burlara de mi indiferencia ante la muerte, vuelvo a la vida real. Reacciono.
Respiro, oigo, abro los ojos. El dolor vuelve a cada una de mis terminaciones nerviosas.

Nada mas abrir los ojos recibo un golpe en la mandíbula. Creo que me la ha desencajado un poco.
La sangre comienza a llenar mi boca, me giro para escupirla sobre el suelo.
Aunque sé que recibiré otro golpe, intento incorporarme. Qué imagen más penosa debo estar dando.

Efectivamente, quien sea que  me está pegando cumple mis expectativas. Al intentar ponerme de pie me da una patada en la espalda. Vuelvo a caer de cara al suelo, como una muñeca de trapo. Siento tanto dolor que creo que estoy empezando a no sentir nada más. Ni siquiera noto el aire entrar y salir de mis pulmones, en su lugar siento el dolor en las costillas por los primeros puñetazos.

Boca abajo, tosiendo sangre, sin poder moverme. Creo que ni siquiera tengo miedo esta vez. Es triste pero estoy acostumbrada al dolor.

Mi asesino se acerca. Dentro de mi aturdimiento general aún puedo oír sus pasos hacia mí. Creo que incluso puedo oír su ira, su rabia. Quien quiera que sea debe de odiarme mucho.
Se para a mi derecha, a la altura de mis hombros y se agacha.

-¿Ya está? ¿Eso es todo lo que puedes hacer? Me decepcionas...esperaba mucho más de ti.- Dice.

Y tiene razón. Allá donde voy decepciono. Quizá mi muerte sea acorde con mi vida. Soy una blanda, soy imbécil. Una romántica empedernida que vive en sueños de niña pequeña. Una falsa, una mentirosa compulsiva. Una mocosa con doble moral y doble personalidad. Principalmente una pobre cría a la que le ha decepcionado la vida, y no ha sabido afrontarlo.

Me coge del pelo y me levanta la cabeza del suelo. Las lágrimas y la sangre se mezclan en un pequeño charco bajo mi cara. Se acerca a mi oído, su respiración se acelera. Me odia...no sé quién es, pero me odia con todas sus fuerzas.

-Mírate. Das asco. Esta es la muerte que te mereces...por gilipollas. ¿Te ves? Tirada en el suelo, a merced de mi voluntad. Puedo hacerte todo el daño que quiera hasta que tu cuerpo no pueda más. ¿No es lo que querías?- Me susurra intentando controlar su furia.

Aún cogiéndome del pelo, estampa mi cabeza contra el suelo. Me rompe la nariz y me parte el labio inferior. A este paso voy a morir ahogada en sangre. Lo más frustrante es que no puedo siquiera gritar.

Mi agresor comienza a llorar. Se levanta y le oigo dar vueltas a mi alrededor. Grita. Grita de rabia y golpea el suelo y las paredes con fuerza. Vuelve a acercarse a mí. Me da la vuelta y me hace rodar hasta quedar boca arriba. Imagino que a estas alturas parezco un cadáver. Ni siquiera puedo abrir del todo los ojos y tengo la cara empapada en sangre...

-Yo...yo te quería joder. TE QUERÍA....TE QUERÍA COÑO! Y te sigo queriendo...pero no me has dejado otra opción...-Sus palabras me han pillado desprevenida...supongo que oír un te quiero en esta situación es demasiado surrealista incluso para mí.

La voz...esa voz...
Esa voz la conozco...
Sigue repitiendo te quieros entre llantos y entre más golpes...
Es extraño. Es como si el sonido se desdoblara. Esa voz es de alguien. De alguien a quien corresponde una C grabada con dolor en mi piel, junto a mi cadera izquierda. Alguien a quien quise.

Pero insisto, la voz se desdobla...es como si oyera a dos personas hablar al mismo tiempo, diciendo las mismas cosas. Cada palabra se me clava como un puñal.

La otra voz suena familiar. Demasiado. Una voz que llevo oyendo desde que sé hablar.
No es otra que la mía.