jueves, 15 de septiembre de 2011

Goodbye Summer

Bueno, pues uno más. Otro verano que viene y se va dejando sabor agridulce. Se acabaron las vacaciones, empiezan la rutina, los exámenes, la presión...
Pero bueno, al mal tiempo buena cara. Este año para mí es el último empujón de la ESO, y pese a que cierta pija insoportable de mi clase no me haga mucha gracia, voy a esforzarme y voy a aguantar lo que me echen.
Aún no tengo síndrome post-vacacional, y de hecho tengo hasta cierto punto ganas de que empiece el curso. Pero bueno, sea como sea, creo que esta canción viene bastante al pelo en el funeral del verano de 2011
(Sí, ya sé que no acaba hasta el 21 pero...pfff, no me jorobes, es como si hubiera terminado ya).

R.I.P

El verano llegó y pasó,
la inocencia no puede durar para siempre.
Despiértame cuando termine Septiembre.
Igual que mi padre vino para irse
siete años han pasado tan rápido.
Despiértame cuando termine Septiembre.

Aquí viene la lluvia de nuevo,
cayendo desde las estrellas
Empapado en mi dolor de nuevo,
volviéndonos quienes somos
mientras mi memoria descansa.
Pero no olvida lo que he perdido.
Despiértame cuando termine Septiembre.

El verano llegó y pasó,
la inocencia no puede durar para siempre.
Despiértame cuando termine Septiembre.
Las campanas resuenan de nuevo,
como hicimos cuando la primavera empezó.
Despiértame cuando termine Septiembre.

Aquí viene la lluvia de nuevo,
cayendo desde las estrellas
Empapado en mi dolor de nuevo,
volviéndonos quienes somos
mientras mi memoria descansa.
Pero no olvida lo que he perdido.
Despiértame cuando termine Septiembre.

El verano llegó y pasó,
la inocencia no puede durar para siempre.
Despiértame cuando termine Septiembre.
Igual que mi padre vino para irse
veinte años han pasado tan rápido.
Despiértame cuando termine Septiembre.


miércoles, 14 de septiembre de 2011

Hayley Williams, esa pelirrojilla a la que adoro.

Bueno gentecilla, a veces ando escasa de ideas...además hoy se me acaban las vacaciones y, buff. No sé, me apetecía escribir de algo de lo que no tuviera que documentarme antes (es decir, de mis cosas).

Así que he decidido escribir de una de las personas que más admiro en el mundo de la música hoy día. Primero, para desahogarme un poco y olvidar el fin del verano, y segundo, para dárosla a conocer si aún no lo hacíais.

Os hablo de Hayley Williams.
¿a que es mona? :3

Esta pelirroja con cara de simpática es la vocalista y pianista del grupo de rock alternativo estadounidense Paramore. Con tan sólo 16 años, ya daba conciertos, destacando ya entonces por su energía y su capacidad para moverse por todo el escenario mientras cantaba sin que le temblara ni un ápice la voz.

Pese a que el grupo Paramore ya tenía unos añitos, no se hizo mundialmente conocido hasta que apareció en la banda sonora de Crepúsculo, con la canción Decode (no es de mis favoritas, pero una vez más se demuestra el chorro de voz de esta chica y lo bien que lo controla).



Ahora con 22 años, tiene para mi gusto una de las mejores voces femeninas del rock. Y es que, siendo bajita y americana, era de esperar que Hayley tuviera esa típica voz hojalatosa de las chicas de Estados Unidos. Pero no. Tiene un chorro de voz impresionante, que llega tanto a notas graves como a notas agudas, todo ello mientras mueve la cabeza a lo bestia xD




Pues lo dicho, que la admiro: tiene una voz increíble, sabe tocar el piano, y además (al menos en las entrevistas y los vídeos) siempre se muestra muy amable con los fans, muy graciosa y nada pagada de sí misma. Así que la admiro como profesional y como lo poco de persona que puedo conocer de ella.

Así que enamoraos de ella y admiradla xD




martes, 13 de septiembre de 2011

Martes 13

Terrible día este, ¿no?
Si eres, querido lector, un supervicioso supersticioso hasta la médula, seguramente te hayas planteado no salir de casa siquiera. Pero ¿por qué este día y no otro? ¿Tal vez ocurrió una catástrofe un martes 13, o algún tipo de masacre? ¿Quizás sea un día demostrado científicamente como "propenso a desgracias"?

Me temo que no. El relacionar el martes 13 con la mala suerte es una superstición más, resultado a su vez de la unión de dos supersticiones diferentes:

El número 13 ha sido asociado a la mala suerte ya en la Biblia. En la última cena, Jesucristo y los apóstoles sumaban 13 cabezas que alimentar. El capítulo 13 del libro del Apocalípsis es el dedicado al anticristo y a la bestia. Además, la cábala judía enumera 13 espíritus malignos, y la carta número 13 del tarot es la muerte.
En casi todo el mundo dicho número da mal fario, llegando a trascender en la vida cotidiana: muchos rascacielos suprimen la decimotercera planta, en Madrid no hay líneas de autobús con ese número, en algunos aviones el asiento correspondiente al 13 se llama 12bis, etc.
De hecho, existe (y es sufrida por muchos) la tridecafobia, la fobia al número 13 (si algún lector la padece, lo siento, aunque ya sea tarde, por escribirlo tantas veces).

El martes es el día consagrado al dios romano Marte (dios de la guerra, pasional, agresivo y tremendamente enérgico). En la Edad Media dicho dios de la mitología antigua era llamado a menudo "el pequeño maléfico", y por extensión el martes se asoció con desgracias. Por eso, especialmente en ámbitos rurales se siguen diciendo mucho refranes del tipo "En martes, ni te cases ni te embarques".

Pues bien, uniendo estos dos símbolos de la mala suerte, nos queda un bonito día cualquiera, en el que no está demostrado que pasen más desgracias (es más, visto lo visto, es más probable que pasen cosas feas un día 11 que un martes 13, ¿no creéis? xD)

Es más, supongo que sabréis que en los países anglosajones el día de la mala suerte es el Viernes 13, y en Italia el viernes 17. Sería un poco raro que las desgracias entiendan de geografía.

Así que, queridos niños míos, podéis seguir con vuestras vidas; pasar por debajo de gatos negros, encontrar espejos y romper escaleras. Os prometo que no os pasará nada malo.

Por cierto, estimados tridecafóbicos, os invito a contar cuantas veces he escrito el número 13 en la entrada (contando esta última).
...Tic...tac...tic...tac...
¿Ya?
 ¿12?, no, 12 + 1, no os olvidéis del título... MUAJAJAJAJA (risa malvada). ;)



El sueño de una tarde de Verano

Suena la radio. Una emisora de rock relativamente antiguo acompaña el zumbido del coche. Una curva, otra, ahora recto...las torres y el tendido eléctrico van pasando, como acompañándome en mi trayecto. No hay un paisaje especialmente bello, simplemente asfalto, quitamiedos metálicos, arbustos silvestres y mala hierba a mi alrededor.

Está anocheciendo. Es una de las últimas puestas de sol del verano. Por la luna trasera del coche, veo cómo el cielo se torna anaranjado, amarillento, e incluso en una pequeña franja se vuelve verdoso. No hay casi nubes, tan solo algunas estelas de los aviones que salen de Villanubla. Es el típico atardecer, pero es precioso. El Sol se esconde, poco a poco entre algunos árboles del pueblo que he dejado atrás. Las casas y la vegetación ya no tienen color, son solo siluetas que sirven de celosía para tapar al astro rey.

Giro el cuello y miro hacia la parte delantera del coche. Por allí el cielo se oscurece, se pone malva, rosáceo y morado. Las pequeñas nubecillas se han teñido de un color rosa pálido, ahora parecen de algodón de azúcar. Me doy cuenta de que la luna ya ha salido, totalmente redonda, grande, como si estuviera justo al llegar al horizonte. Hace apenas unos minutos era amarillenta, pero cada vez se ve más nítida, de un color blanco puro, brillante.

Es una de las pocas veces que veo encontrarse a la Luna y el Sol, saliendo por lados opuestos, tiñendo el cielo de sus colores favoritos. Al mismo tiempo que se pone el Sol, la Luna comienza su ciclo, en proporciones casi perfectas. El cielo es ahora un arco iris a gran escala, empezando por el rojo y terminando por el violeta.

Y mientras tanto, la radio sigue sonando, como fondo de este baile en el que la pista es el cielo.


Sigue siendo el típico atardecer...?

domingo, 11 de septiembre de 2011

Peter Pan ha vuelto de vacaciones.

Lo sé, lo sé. Tengo algo más de 15 años, soy una cría, una niñata, una mocosa. Una larva que esta empezando a romper su crisálida. Lo tengo asumido: aún no tengo la menor idea de cuán perra puede ser la vida.

Pero, bah. Estoy filosófica, tirando a pesada, con todo esto de crecer y hacerse mayores. Seamos sinceros. Apenas quedan diez días para que termine el verano. No sé para vosotros como será, pero para mí el año empieza prácticamente con el curso escolar. Y a cada verano que pasa, me siento distinta. Como si poco a poco notara que estoy madurando, que hoy comprendo cosas que ayer no comprendía, que me estoy asomando lentamente a la realidad.

Estoy arañando lo poco que queda de verano, de esa sensación de libertad y de felicidad al más puro estilo de las series americanas de adolescentes sin problemas. Estoy inspirando por última vez ese aroma a protector solar. Oyendo los últimos grillos nocturnos y saboreando los últimos helados.
Haré un símil estúpido: ahora que se acerca el final del verano, me siento como en ese ultimo tramo de rampa en la montaña rusa antes de la gran caída.


¿Tanto me cuesta crecer?
Voy perdiendo la inocencia, esa forma tan sencilla que tienen los niños de ver este mundo tan complejo. Voy ganando madurez, autoconfianza, autocrítica. A veces siento más cercano con el paso del tiempo ese concepto tan abstracto de "felicidad", y también el de "dolor". Voy entendiendo como funciona este pequeño puntito llamado Tierra; nada es tan fácil como parecía.

Según van pasando los años, cambiamos por completo nuestra forma de ser y de pensar. Dejamos de ser niños, nos damos de bruces con el mundo, nos metemos torpemente en él, y ya nunca salimos. Quizá yo sea rara, pero tengo miedo. Miedo a perderme, a dejar de ser...a dejar de ser yo, no sé si me explico. Tal vez solo sea el síndrome de Peter Pan, o que son las 3 y pico de la mañana y una ya no piensa bien.


Envejecer es algo a lo que uno no se acostumbra nunca, pero es una de las pocas cosas se hacen durante toda la vida.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Inútil pero cierto: El Otamatone

Damas y caballeros, recién traído (cómo no) de Japón, les presento el cacharro que revolucionará sus vidas: El Otamatone.
Se preguntarán: ¿Qué es? ¿Es un palo de golf? ¿Es acaso un bastón? ¿Será tal vez un palo de golf con mango de bastón? ¿O quizás sea solo una graciosa y juguetona nota musical?

Queridos lectores. Este es el invento que estaban esperando. Díganle adiós a la vergüenza a cantar en público, olvídense de romperse la garganta cantando villancicos en casa de la suegra, Y DÍGANLE HOLA AL MAGNÍFICO OTAMATONE!!!!

¿Para qué sirve?
Bien, estimados posibles compradores, el Otamatone es un llamado "gadget" (en otras palabras, un cacharro), que simula CASI a la perfección la voz humana. Así pues, con este curioso invento ustedes podrán hacer música, abriendo la boca de la carita en la parte inferior, mientras tocan en la vara vertical las notas que deseen.

Es tan fácil de usar que hasta un niño de cinco años podría hacerlo. 
--Que traigan un niño de cinco años!!--
(Copiado del gran Groucho Marx)



¿Cómo pueden haber vivido hasta ahora sin él?

Disponible en varios tamaños, colores y sabores, con un diseño original, divertido y minimalista, el Otamatone hará de su vida una diversión continua. En unos pocos días no sabrá qué hacía antes de comprarlo!

Perfecto para bodas, bautizos y comuniones, cumpleaños familiares, navidades...¡incluso para conquistar a su media naranja! ¿Que no lo creen? Juzguen ustedes mismos:

Yo si fuera el niño Jesús preferiría que viniera la tuna a adorarme...O.O es siniestro.

Es tan romántico que me arrancaría los oídos como muestra de amor (L)
ShEh MuSiiCoTeeH WaPPoHhHh!!!

Así que, sin más dilación, señoras y señores, compren esta maravilla a la que ni el mismísimo Mozart hubiera podido sacar partido resistirse. 
Sean felices!


viernes, 9 de septiembre de 2011

Happiness Machine

Bueno, bueno, bueno...hacía mucho que no ponía música, y como no tengo ideas para el blog últimamente (sumado al hecho de que ahora son las fiestas de mi ciudad...), pues allá va esto.
Es Happiness Machine, del grupo de pop-punk Sum 41.
Es de su último disco "Screaming Bloddy Murder", para mí el mejor de todos. Espero que os guste. Abajo la traducción:

Déjame sin aliento, de todas formas no lo necesito,
porque estoy bien en mi viejo mundo olvidado
en el que puedo ser yo mismo, abandonado con la mano (de cartas) que me repartieron.
Es difícil controlarse cuando retienes algo que
dejaste desaparecer.

(Estribillo)
Todos estos pensamientos atrapados en mi mente,
dando vueltas como si fueran interminables.
Por una vez en mi vida quiero sentir
lo que tu llamas "real".
Creo que no tengo tiempo
para curar estas cicactrices.
Y los días van pasando,
dejando preguntas en mi mente.
Creo que encontraré las respuestas
algún día en otra vida.

Aquí, con mi mejor amigo, el silencio del final.
Pero suena tan alto que no puedo ignorarlo.
¿Si sólo cierro los ojos y pregunto mil veces por qué,
cambiará algo o será lo mismo? ¿Se irá de una vez?
La pregunta aún está aquí.

(Estribillo)

Señales de advertencia que dicen: desolación
en la carretera de la desesperación.
Máquina de la Felicidad, estoy sincerándome.
¿Qué puedes hacer por mí?

Yo quiero sentir
eso a lo que llamas "real"
Creo que no tengo tiempo
para curar estas cicactrices.
Y los días van pasando,
dejando preguntas en mi mente.
Creo que encontraré las respuestas
algún día en otra vida.

Así que ahora estoy en el final
de una carretera con salida al Infierno.
No es tan duro que me vaya.
¡Menuda manera de convertirse en un hombre!